En los últimos tiempos he vivido una rica varieté de situaciones, algunas las he tenido que transcurrir con la frente en alto, alegre y con entusiasmo, en cambio otras con la cabeza gacha, escondiendo lágrimas y dolor enmudecido, sintiendo con el cuerpo congelado como se desmoronaba mi mundo o bien el de otro. He conocido GENTE de alma buena, muy bella Y LUGARES hermosos que lograron enamorarme, en compañía de personas que hoy no me acompañan, pero sé que en esas calles siempre los volveré a encontrar. Para la mayoría de ustedes la frase "TODO PASA POR ALGO y PARA ALGO" les parecerá inútil, trillada, sin sentido y un gran consuelo de tontos, yo también lo creo en algunos momentos, pero hoy puedo decir y sorprenderme de que todo lo que ha pasado por mis ojos durante estos cortos 23 años sirvió, de mucho o poco, no sé, pero sirvió.
Hoy puedo o intento reconocer lo que me beneficiará mañana o lo que me haría retroceder. Los grandes mentirosos con disfraz de Cupido los huelo de lejos (por el hedor), cansada hasta los huesos de aquellos que se creyeron el papel de dios o pitonisa, cuando todos somos simples y finitos mortales que se necesitan los unos a los otros, lejos muy lejos de ser autosuficientes. Del mismo modo aborrezco aquellos falsos personajes que sostienen la mentira como trofeo, inventándose historias, que terminan creyéndoselas, lo cual eso es lo mas lamentable y triste, ya que la verdad tiene el encantamiento de hacerte libre.
Por eso el poder elegir la gente que nos rodea es descomunal y maravilloso, si te pones a pensar la cantidad de rostros, corazones e historias que conocemos durante nuestra efímera vida es increíble e innumerable, amores que ya no están por “X” motivo, pero que de alguna manera han dejado una huella por mas diminuta e insignificante que sea. Amistades que partieron lejos, a otras ciudades u otro plano espiritual, que quisiéramos retenerlos con fuerza a nuestro lado pero tienen que seguir su curso.

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