Vi tu imagen reflejada allí, mis ojos la observaron fijamente reconociéndola…
Quise retenerla para mí, para nosotros, para siempre.
Tan hermosa allí, ni el mejor pintor podría retratar tu inmensa ternura.
Me mirabas, si, también de lejos cuidabas. Estabas sentada en la luna, tu belleza es inigualable, sedosa e impalpable como un rayo de luz.
El resplandor de tus ojos llega hasta a mi, quiero atraparlo con mis manos, pero mis brazos por algún motivo dormidos estaban.
Busque una escalera para llegar a ti, la encontré, porque nada en este mundo es imposible.
¡Pronto estaré a tu lado! ¡Como he deseado este momento! ¡Como te he esperado!
Siento las nubes suaves como algodón, cálidas y con un perfume a hogar, a mi hogar, tu esencia.
Acaricio tu pelo, un abrazo tuyo es como los cien que recibo al año, me completan, tu voz es el aliento de mi alma..¡Como te he extrañado!
Digo, siento, te sueño, te abrazo, te quiero.
Pero luego me das un beso en la frente y me dices
“Es hora de despertar mi niña”

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